La gran estafa de la "economía colaborativa"

Aprovechando el vacío legislativo y las oportunidades que ofrece la economía colaborativa, un grupo de multinacionales se infiltran en la economía nacional para desplazar a las empresas locales que facturan y pagan impuestos de modo responsable, mientras que las primeras, con sus comités de expertos y sus técnicos en ingeniería fiscal, eluden pagar al fisco del país y se llevan los beneficios a otros lugares. El destrozo para la economía real, en estos supuestos, es evidente.
 
COPYME (Confederación General de las Pequeñas y Medianas Empresas del Estado Español) denuncia que para esos objetivos, este grupo de empresas globales cuentan con sus protectores en instituciones como la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) que se ha posicionado por desregularizar el mercado y permitir a esas multinacionales operar libremente con esas premisas.
 
Los casos de Uber y Airbnb son un claro exponente de estas prácticas, los primeros intentan arrasar en el transporte de pasajeros y los segundos en el alojamiento hostelero. Toda su proeza consta de tener la aplicación adecuada que sirve de intermediación entre el consumidor y el servicio. Miles de empleos y de pymes están en el aire como consecuencia de la invasión de estas empresas globales.
 
COPYME denuncia que los principios de la economía colaborativa, como compartir, ayudar o mejorar el sistema, están siendo prostituidos y arrasados por estas multinacionales que lo único que buscan es obtener el máximo beneficio con la menor aportación posible y el mínimo pago de impuestos, carga que sí deben soportar la ciudadanía y las pymes de nuestro país.