La necesidad de un estado de bienestar fuerte y expansivo

 Desde CIAE (Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español) y COPYME (Confederación General de las Pequeñas y Medianas Empresas del Estado Español) reconocemos el esfuerzo que está haciendo el Gobierno para cubrir el máximo de las necesidades económicas que está ocasionando el coronavirus. Al lado de estas iniciativas están los que ejercer la crítica constructiva, pero arriman el hombro, ese grupo abarca amplias capas de la ciudadanía y a sus organizaciones de autónomos, sociales, vecinales, sindicales y empresariales, sin embargo también hay que señalar a los que no cooperan ejerciendo una pasiva neutralidad o peor aún, se entrentan con sus egoísmos a la necesaria unidad que es fundamental en tiempos de pandemia que es el momento de la reconstrucción, con su actitud a la contra dificultan los avances que se hacen en el escenario nacional y europeo.

Fruto de la cooperación, el apoyo crítico y la negociación es la ampliación de la ayuda estraordinaria por cese de actividad para los trabajadores autónomos más allá del 30 de junio, teniendo un carácter selectivo con mayor incidencia en los sectores más afectados que aún no han podido reanudar sus negocios, estos son los que en general tienen más díficil la recuperación después de que acabe el estado de alarma. De este modo, las ayudas para estos colectivos, comerciantes, hosteleros, taxistas, transportistas, entre otros, podrán disponer de la prestación de 660 euros, que también incluye la exención de cuotas al menos hasta el 30 de septiembre, fecha hasta la que, por ahora, se prevé la prórroga.

Desde COPYME y CIAE consideramos que "el escudo social" desplegado precisa de ajustes y actualización para cubrir las numerosas demandas pues estimamos que por los efectos de la pandemia la cuarta parte de los autónomos, más de 800.000 tienen casi imposible la recuperación de sus activdades en este año, por eso el Gobierno debería de extender la cobertura de protección hasta el 31 de diciembre.

Queremos también destacar que entre las insuficiencias existentes se encuentran en ese grupo los 700.000 autónomos de temporada, que son los que suelen darse de alta en épocas estacionales, son los autónomos vinculados al turismo y eventos, los feriantes y los que ejercen actividades artísticas y musicales que no han podido acogerse al cese de actividad por no estar de alta en el sistema el 14 de marzo. Además, obligados por la "nueva normalidad" a "garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de, al menos, 1,5 metros", les deja sin trabajo prácticamente para lo que queda de año.