La venta no sedentaria (venta ambulante) en la Comunidad de Madrid cons6tuye una infraestructura económica, social y cultural esencial, con presencia en el 75 % de los municipios y un tejido compuesto por 2.774 autónomos, 252 empresas y 2.146 trabajadores registrados. Con un total de 186 mercadillos en 135 localidades, la red regional aporta abastecimiento de proximidad, empleo autónomo y cohesión territorial, siendo especialmente relevante en barrios periféricos y municipios rurales.
El marco norma6vo —Ley 1/1997 de la Comunidad de Madrid y desarrollo reglamentario— proporciona un esquema claro de modalidades (mercadillos, venta ocasional, i6nerante y en vía pública), requisitos (IAE, Hacienda, Seguridad Social, seguro de RC, Registro General de Comerciantes Ambulantes) y competencias municipales (autorización, zonificación, tasas y control sanitario). Sin embargo, la heterogeneidad de ordenanzas municipales y la dispersión de criterios generan asimetrías de acceso y seguridad jurídica, limitando la movilidad de operadores y la planificación supramunicipal.