El comercio de proximidad constituye un pilar esencial para la cohesión social, la actividad económica y la calidad de vida en Madrid.

Las tiendas de barrio, los mercados municipales, las librerías, las ferreterías, las carnicerías, las panaderías y los establecimientos tradicionales forman parte del patrimonio económico y social de la región.

Priorizar las compras en los pequeños establecimientos, donde la atención personalizada, el asesoramiento profesional y la calidad de los productos constituyen elementos diferenciadores frente a modelos de consumo más estandarizados, favorece la circulación de la riqueza en el territorio, impulsa el empleo estable y contribuye a mantener barrios vivos y seguros.