CAMPAÑA DE APOYO AL PEQUEÑO COMERCIO
Tal y como abordamos en las líneas de trabajo para 2026 se desarrollará una campaña amplia, sostenida y reconocible de apoyo al comercio de proximidad, orientada a reforzar su legitimidad social, su valor económico y su papel como infraestructura urbana y territorial. El objetivo no es únicamente comunicar: es movilizar apoyo, generar alianzas y construir un clima favorable para medidas concretas que protejan y fortalezcan el pequeño comercio.
La campaña de apoyará en los proyectos sobre los que estamos trabajando en Moratalaz, Vicálvaro, Vallecas, Retiro y Atocha.
Una idea base de la campaña será mostrar, de forma comprensible y rotunda, dos escenarios contrapuestos que ayudan a explicar por qué el comercio de proximidad es decisivo:
- UN BARRIO SIN COMERCIO: Calles vacías, persianas bajadas, menos tránsito peatonal, menor vigilancia informal, pérdida de rutina urbana y una sensación progresiva de inseguridad y abandono. El vacío comercial suele anticipar un vacío social: donde no hay actividad, se degrada el vínculo y la calle deja de ser un lugar de estancia para convertirse solo en un lugar de paso (o ni eso).
- DOS MODELOS DE CIUDAD: DISPERSA FRENTE A COMPACTA: En ciudades dispersas, con manzanas cerradas y ausencia de comercio cotidiano, la vida se organiza por desplazamiento: se depende del coche, se pierde socialización espontánea y el tiempo urbano se vuelve logístico. En cambio, en ciudades compactas y caminables, donde se encuentra «todo a mano» y existe mezcla de usos, el espacio público se activa: pasear es agradable, la calle es habitable y la vida cotidiana se vuelve más sencilla y comunitaria.
Esta comparación no busca simplificar la complejidad urbana, sino situar un principio claro: sin comercio de proximidad, la ciudad se vacía por dentro.